wolfmon

“Si fueseis del mundo, el mundo amaría lo suyo pero porque no sois del mundo sino que yo os escogí del mundo, por esto el mundo os aborrece”.(San Juan 15:19) Odi et amo. Quare id faciam, fortasse requiris... nescio, sed fieri sentio et excrucior.

viernes, 23 de agosto de 2013

miércoles, 21 de agosto de 2013



Sentido, sensibilidad, sensaciones y significado.


Vivimos en un mundo rodeado de susceptibilidades ajenas donde todo el mundo es tan débil como un bebe a cuatro patas o esta tan fastidiado con su ego que parecen pobres viejos que han perdido una vida haciendo el estúpido. Esa debilidad o esa rabia del perdedor que tienen les hacen perderse nuevas miras y aspectos de la vida, pero no nos olvidemos que la masa es animal, no tienen una orgia de riesgos que puede tener un soñador abierto al sacrificio, a locuras, a saber que si el destino lo trae hay que saludarlo. Seres obtusos, débiles, débiles
 ¿Por qué tanta debilidad humana?
 Cuanto más tiempo y experiencia pasas más te das cuenta lo frágil y desvalido de las personalidades y es ahí donde encuentras todas esas actitudes ridículas, primitivas del mono, ni siquiera en aspectos negativos tienen la suficiente estrategia, sarcasmo o mente para superar tonterías, siempre con limites, limitados, vivir entre estos es vivir entonces una historia limitada repetitiva y obtusa. Debilidad , debilidad, debilidad 
¿Realmente alguna vez existieron los vikingos deseando morir en combate por ir al Valhalla, existieron los espartanos que tenían retos más allá de todo lo trivial, existió el honor, existieron los dioses, existió acaso algo llamado el romanticismo, los duelos al atardecer, existió morir por una dama, existió el culto a la naturaleza, los bosques, el aire y la luna, realmente todo eso ha existido en el hombre alguna vez?
 Porque yo aquí en la actualidad y después de haberme topado con cientos de rufianes, bravucones, pedantes, sobrados y cantamañanas ni uno solo conservaba un rastro de lo mencionado anteriormente, ni uno solo ni un solo rastro.

lunes, 19 de agosto de 2013

Me irrita la felicidad de todos esos hombres que no saben que son desgraciados. Su vida humana está llena de todo cuanto constituiría una serie de angustias para una sensibilidad verdadera. Pero, como su verdadera vida es vegetativa, lo que sufren pasa por ellos sin tocarles el alma, y viven una vida que se puede comparar únicamente con la de un hombre con dolor de muelas que hubiese recibido una fortuna, la fortuna auténtica de estar viviendo sin darse cuenta; el mayor don que los dioses conceden, porque es el don de ser semejante a ellos, superior como ellos (aunque de otro modo) a la alegría y al dolor. 
F.P

miércoles, 14 de agosto de 2013

¿Cómo expresar uno mismo la belleza que alberga?
Más fácil rendirle culto afuera en una exacerbación de la visión, de los sonidos y del gusto, del sudor, de las lágrimas, de los olores, del tacto, de todo lo que las palabras nos hacen invalidos.

lunes, 12 de agosto de 2013

Una vez has degustado las falacias de la vida los desengaños van pasandote como si fueras de aceite.
Cuando ya no estés de acuerdo con el mundo ni de pensamiento ni de corazón, echa a correr y note pares, para que el ritmo de tus pasos te rodee y olvides que al naturaleza esta hecha de lágrimas.
De lo contrario volverás a ser jardinero del suicidio.
La locura es un derrumbamiento del yo dentro del yo, una exasperación de la identidad, cuando se pierde la razón nada puede impedirnos ya ser el ser ilimitado en nosotros mismos.

Cioran.


Los ojos perdidos de las mujeres tristes no pueden ver aproximarse un angel,
 el angel canibal.

La verdad, como todo lo que implique escasez de ilusión solamente aparece en el seno de una vitalidad comprometida. Los instintos al no poder alimentar ya la magia de los errores en los que se baña la vida colman sus huecos con una lucidez espantosa.
El alejamiento de todas las cosas.

No se puede reflexionar y ser humilde, no se puede cuando tu ironía es masiva y automática, no se puede cuando aciertas de la gente, no se puede cuando todo movimiento esta repetido, previsto y acertado de pleno por tantas veces obvias, sórdidas e infantiles reacciones
 ¿Dónde hay una sola crueldad no infantil y sórdida de vuelta? 
Ya ni pedimos inteligencia, prefiero ser cruel que ser un estúpido, de alguna manera estoy haciendo un favor a toda la gente que cree que puede engañar tan fácilmente 
¿Acaso me es importante?
 No más que limpiar mi calzado en el felpudo de mi puerta antes de entrar en casa. No hay odios ni impulsos en mi ante el fallo ajeno, lo que hay es costumbre, de hecho hasta puedo prestar una temporal compasión si no tienen un infantilismo exagerado.
Hemos perdido la inocencia porque pensamos.